¿Cómo decirle adiós a una mascota?

Una mascota se convierte en parte esencial de nuestra familia, más aún para los chicos. Muchas veces estos animalitos son su compañía, su amigo incondicional en toda tarde de juego y hasta el comité de bienvenida oficial cada vez que llegan del colegio. Pero así como llegan, también se van y, en varios casos, puede significar la primera gran pérdida en sus vidas.

Las lágrimas serán inevitables y debemos darles la fuerza necesaria para pasar la página de a pocos. Hablarles de la muerte no es fácil, pero si nuestras palabras y acciones son las adecuadas el proceso será mucho más llevadero.

Buscando conversación

Las mascotas pueden morir por edad, una enfermedad o un accidente. En caso de los dos primeros y si es que hemos decidido sacrificarlos para evitar un sufrimiento mayor, es mejor ir preparando a los chicos y conversar con ellos antes de aplicarles la inyección. Digámosles que los veterinarios han hecho todo lo posible y que se irá sin dolor, lo que también nos mostrará el nivel de madurez y empatía que puedan tener hacia una vida que no es la suya. Si es un accidente, busquemos un lugar calmado y seguro para comunicárselo.

Primero la verdad y siempre la verdad

Debemos ser claros y honestos al comunicarles la noticia. Si les decimos que su mascota “se fue de viaje” o “está durmiendo” los chicos se lo pueden tomar literal y, si descubren que no es verdad, solo les traerá más tristeza y una gran decepción. Estemos preparados para responder todas sus preguntas y expliquémosles lo sucedido con palabras simples, haciéndoles entender que su pequeño amigo no volverá y que la muerte es parte del ciclo de todos los seres vivos.

Mascotas
El vínculo que los chicos crean con sus mascotas es muy especial. Cuando es momento de decir adiós, mostremos nuestro apoyo absoluto. Foto: Pexels

Un ritual para el adiós

Cuando ya hayan entendido que la mascota se fue para siempre, organicemos pequeños rituales para que puedan despedirse y recordarla de manera especial. Podemos cremar el animalito y esparcir sus cenizas, sembrar un árbol en el lugar de entierro o crear un álbum de fotos con las mejores fotos que tengamos. Todo recurso es válido para ponerle final a esta etapa y decirles que la vida continúa a pesar que nos sintamos tristes.

No busquemos reemplazo

Como cualquier otra persona, los chicos también necesitan un tiempo para procesar y recuperarse. Acompañemos, escuchemos, comprendamos pero no adoptemos un nuevo miembro en la familia inmediatamente. Tomemos un tiempo para hablarles sobre la posibilidad de tener un nuevo compañero pronto y preguntemos si es que estarían dispuestos a cuidarla tanto como a la mascota anterior. Es importante dejar en claro que esta decisión tiene que ser de ellos.

Un hecho así también nos une más como familia y es la oportunidad ideal para demostrarles a los niños y niñas de la casa que pueden confiar en nosotros en todo momento. Hablar sobre el amor, las emociones y la muerte en general nos abre ventanas a conversaciones que normalmente no tendríamos.

Aprovechemos estos momentos para enseñarles y prepararlos para lidiar con futuras pérdidas a lo largo de su vida. 

Fuente: Canal Ipe

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