Ojo con la computadora

Ya sea en una clase en el colegio, investigando en casa o incluso para jugar unas horas, muchos de nuestros chicos siempre están cerca de una computadora. Sus ojos, como es de esperarse, son los órganos más propensos a sufrir las consecuencias de una prolongada exposición de la llamada luz azul que emiten estos equipos, por lo que hay que estar atentos a cómo cuidarlos.

De acuerdo al doctor José Casaverde, director médico de Opeluce, unos de los efectos principales es que produce o incrementa los síntomas del ojo seco, lo que produce fatiga o dolor ocular. Los casos de chicos con esta condición se han incrementado en los últimos años debido al uso de computadoras, tablets o smartphones ya que, al estar tan concentrados en una pantalla, pueden olvidarse de hasta parpadear.

“Cuando uno lee o usa la computadora, la persona parpadea un promedio de nueve veces por minuto, la mitad de la frecuencia normal – explica –. El parpadeo es importante para poder extender la película lagrimal a lo largo de toda la superficie ocular”.

Para prevenirlo podemos ajustar su rutina de exposición a estos aparatos e incluso proponerles el juego de la regla “20-6-20”, el cual consiste en que cada veinte minutos echen un vistazo a un objeto ubicado a unos seis metros de distancia. También podemos optar por el uso de lágrimas artificiales, eso sí, siempre bajo recomendación médica y si los chicos son muy olvidadizos, pégales un papel debajo de la pantalla del computador que diga “parpadea”.

El ojo seco es uno de los transtornos más frecuentes por lo debemos enseñarle a los chicos la importancia de descansar y parpadear. Fuente: Freepik

Organizando el espacio

La forma en la que armamos el escritorio de los chicos también influye en su visión. Además de ajustar el brillo a la pantalla o colocarle un filtro, hay otros factores que debemos tomar en cuenta.

“Los monitores debería estar por debajo del nivel del ojo para que el párpado superior cubra gran parte de la superficie ocular, disminuyendo el tiempo de evaporación de la lágrima. Se recomienda que el monitor se ubique unos 15° por debajo del eje visual y a unos 50 a 60 centímetros”, precisa el doctor Casaverde.

La iluminación también es importante. Desde su opinión, toda fuente de luz debe ubicarse en los lados laterales al monitor y no necesitan ser muy intensas para así generar un buen contraste en la pantalla y la lectura de textos.

Los antireflex

Según el médico, los filtros antireflex disminuyen el brillo que produce las lunas de un lente o el brillo de una fuente de luz y nos da mayor comodidad, pero no es que nos protejan totalmente de la luz azul y sean la solución a todos nuestros problemas visuales. 

Nos cuenta que si tenemos la capacidad y la opción de comprar uno de estos lentes para los chicos, debemos darle cuidados especiales y, si no los vamos a tener, es preferible no adquirirlos. Él mismo afirma que muchos niños y niñas llegan a su consultorio con lunas opacas, lo que dificulta aún más su visión.

Los chequeos son siempre necesarios y hay que hacerlos cada cierto tiempo para verificar si los chicos pueden necesitar lentes.

Todos estos consejos no solo se aplican para los chicos, sino también para toda la familia en general. Recordemos siempre descansar la vista, establecer nuevos hábitos, hacer una pausa en nuestro día a día y dormir lo necesario. Nuestros ojos también merecen ser cuidados.

Fuente: Canal Ipe

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *