Sobrepeso y obesidad: ¿Cómo le hacemos frente?

Un estudio de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) nos pone en alerta al afirmar que el Perú es el tercer país de la región con más casos de sobrepeso y obesidad, ubicándose por debajo de México y Chile.

De toda esta población, hay una que merece nuestra atención: la infantil. Según el Sistema Integral de Salud (SIS), los casos de niños y niñas menores de nueve años con alguna de estas condiciones se ha duplicado en los últimos años. Podemos verlos con algunos rollitos de más y pensar que están saludables porque comen toda su comida, pero detrás se pueden esconder problemas más serios.

Un niño o niña con obesidad es más propenso a desarrollar diabetes y otros problemas cardiovasculares que afectarán su vida a largo plazo. Es por eso que si queremos evitar que tomen este camino, debemos actuar inmediato.

Primero paso: ¡Hola comida sana!

El refrigerio es sumamente importante ya que es el responsable de recargar las energías de los chicos para asegurar un buen rendimiento físico y mental. Según el Centro Nacional de Alimentación y Nutrición (CNAN), este debe cubrir del 10% al 15% de los requerimientos calóricos diarios. Aquí una lista de los alimentos que podemos mandarles:

Son muchas las opciones para un refrigerio que aporte lo que los chicos necesitan para su día a día.

Si no tienes idea de cómo conseguir la combinación ideal, el CNAN pone a disposición prácticos recetarios para chicos de inicialprimaria y secundaria. Todos muy ricos y para los bolsillos de todos.

Segundo paso: ¡A movernos más!

Un buen régimen alimenticio tiene que ser acompañado de actividad física. Tenemos que hablar con los chicos sobre divertidas actividades al aire libre que involucren movimientos corporales para que dejen la computadora, el televisor o la tablet que no hacen más que contribuir a su sedentarismo.

Expertos recomiendan practicar unos 60 minutos diarios de ejercicio. Podemos inscribirlos en clases de natación, gimnasia, artes marciales hasta salir a montar bicicletas, jugar chapadas en el parque y caminar a paso ligero mientras paseamos a la mascota. En los chicos el tipo de actividad no es diferencial siempre y cuando estén activamente en movimiento.

Tercer paso: ¡Ayuda al máximo!

En un informe, la Federación Latinoamericana de Sociedades de Obesidad afirma que los chicos obesos se encuentran bajo estrés psicológico al sentirse rechazados por sus compañeros al desempeñarse de manera diferente en las actividades físicas e incluso en sus vínculos sociales.

“Todo ello genera sentimientos de angustia, depresión y aislamiento que pueden afectar el desarrollo de su personalidad”, señala.

Por eso es necesario estimular a los chicos a llevar una vida normal sin dejar que el bullying les afecte, esto mientras que, de a pocos, se les van modificando los hábitos de vida por unos más saludables. Tener los consejos de un psicoterapeuta y el apoyo familia representa una gran pieza en este rompecabezas.

Recordemos siempre dar el ejemplo en casa. Evitemos la comida chatarra, salgamos a hacer más ejercicios y hablemos del tema para no solo cuidar de los chicos, sino de toda la familia.

Fuente: Canal Ipe

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *